FACING A TANK: Comentario sobre la XIII Mostra Internacional Gas Natural Fenosa

Eduardo Fernández, comisario de arte y colaborador de Vivir na Coruña, nos ofrece su perspectiva sobre la XIII Mostra Internacional Gas Natural Fenosa, que podrá visitarse hasta el próximo 26 de octubre en el MAC.

 

Mac Mostra Internacional

Una de las obras de la XIII Mostra Internacional Gas Natural Fenosa. Foto: Eduardo Fernández.

Cuando empecé a estudiar bellas artes, la primera semana nos preguntaron en un test: “¿Cuál es la imagen que más te ha impactado del siglo XX?”. La profesora nos reveló, tiempo después, que hubo dos respuestas mayoritarias. Por una parte los que escogieron al hombre del tanque de Tian´anmen, y los que escogieron El grito de Munch.

Yo siempre quise ver en estas dos imágenes un ejemplo simplista de las dos posturas predominantes en el arte contemporáneo. Los que escogen la imagen de Tian´anmen suelen posicionarse moral e incluso políticamente, son críticos y quieren articular un cambio a través del arte, si es que algo así es posible. Por otro lado, los que escogen el grito de Munch suelen negarse a tomar una posición ideológica, se centran en cuestiones formalistas y quieren intentar articular una vanguardia… una vez más. Yo no recuerdo cual escogí.

Disculpad si me pongo prosaico, ya sé que no se puede dividir a los artistas en dos grupos sin caer en prejuicios. Pero estamos en internet, aquí se viene a ser directo.

Todos los días me pregunto: “¿Que me toca hoy? ¿Gritar al borde de la locura como el personaje de Munch o ponerme delante de un tanque a luchar contra la adversidad?”. Se diría que en cierto modo sigo respondiendo a aquella pregunta que nos hizo la profesora. ¡Qué va!, en realidad estoy exagerando y dejándome llevar por la literatura. No me preocupan estas cuestiones. Guardemos los idealismos para las conversaciones de bar después de las inauguraciones.

Con un carácter sobrio pero sin escatimar en gastos, la decimotercera edición de la Mostra Internacional de Gas Natural Fenosa, que se encuentra en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de A Coruña nos trae las propuestas artísticas del momento en una selección cargada de significados. La aparente ausencia de un discurso en este tipo de convocatorias –vicios de comisario, no se me olvida que es un certamen- no es tal si nos fijamos en los pequeños detalles. Encontramos sin mucho esfuerzo los grandes temas de la modernidad como leitmotiv: el paisaje y la naturaleza en su visión más romántica, el individuo como centro y sus campos de subjetivación, proyectos expositivos dentro del gran relato del desarrollo tecnológico. Puede que incluso si pudiésemos coger la expo y darle la vuelta para leer los ingredientes encontrásemos “puede contener trazas de crítica institucional y contracultura”. Solo espero que no haya alérgicos cerca.

Cristina Garrido - This is art now. Foto: Eduardo Fernández.

This is art now, de Cristina Garrido. Foto: Eduardo Fernández.

Una selección de este tamaño tiende a ser democrática para tocar todos los palos. Recuerdo una frase pronunciada en el discurso de inauguración: “El arte es largo, la vida es breve” (ars longa, vita brevis), que como postulado –un poco esencialista- da pistas de qué tipo de arte cabe esperar en el ambiente institucional. Lógico que los criterios de selección de este tipo de premios susciten críticas como sucedió en la última edición de los premios del Auditorio de Santiago. Aunque sucedan en petit comité. A veces lo que intenta satisfacer a una mayoría suele ser interpretado como pretencioso.

Supongo que las políticas culturales oficiales parecen haber perdido su respaldo social, si es que alguna vez no estuvieron sometidos al descrédito popular. Y sin embargo ahí continúan. Me gustaría creer que esto es un síntoma de buena salud que indica las altas expectativas de nuestros profesionales del arte. No estoy seguro de si estoy siendo optimista o un poco iluso.

Volviendo a la temática de la Mostra, tengo la certeza de que las exposiciones que se hacen en Galicia siempre señalan a una identidad que hemos querido hacer nuestra. Me refiero a ese culto pagano a la fuerza de los elementos, similar a lo que sucede en la Cidade da Cultura con sus exposiciones sobre la piedra, sobre el agua…. Esto me recuerda cuando estudiaba fuera y discutía con italianos, con franceses, con belgas, con americanos… en líneas pseudo-históricas y nacionalistas. Siempre me pareció que todos fuimos muy hábiles encontrando la manera de entender nuestra identidad nacional como la más competente. Y esto resulta un tanto triste cuando formas parte de un país con una fuerte tradición a ejercer la autoridad. ¿Acaso en Galicia solo nos queda el agreste paisaje y una visión de la naturaleza de pesebre como símbolos de grandeza?

Ahora, con permiso del lector haré una selección personal de los cincuenta artistas participantes. Espero que esto no haga desmerecer a todos los demás.

Confusión, de Anaisa Franco. Foto: Eduardo Fernández.

Confusión, de Anaisa Franco. Foto: Eduardo Fernández.

La ansiedad no me deja si no empezar por la brasileña Anaisa Franco. Reconozco que siento debilidad por los artistas que se atreven a tener una cierta mirada psicoanalítica en sus piezas. Sus esculturas electrónicas psicosomáticas –podemos ver dos en el MAC- subrayan en fosforito aquello que decía Guattari de que “el arte está al lado del trastorno, pero sin confundirse con él”. Esto hace que nos dé un vuelco el corazón cuando recordamos una de las premisas del arte moderno desde hace siglos. Me refiero a la identificación de vida con arte. ¿No será esto una fuente de problemas que nos retrae a dudas platónicas? Mejor evito este debate.

Why, de Borja Rodríguez.

Why, de Borja Rodríguez. Foto: Eduardo Fernández.

La pieza de vídeo Why de Borja Rodríguez ilustra muy bien lo que sucede en la genial película Her de Spike Jonze. La tecnología se convierte en una presencia que emerge del inconsciente colectivo hasta tomar presencia real. Es posible que el buscador de Google, o la aplicación Siri de móvil terminen por ser las personas que mejor entienden nuestras preguntas y las únicas capaces de darnos todas las respuestas. This is art now de Cristina Garrido es otra pieza genial. No solo porque parodia los procesos de legitimación del arte –lo que propone Cristina es un micro-comisariado en toda regla- pero es que además es un golpe bajo a los criterios de las famosas editoriales tipo Taschen, siempre escogiendo artistas siguiendo términos muy genéricos con pretenciosos títulos como “esto es el arte hoy”.

Kepa Garraza. Foto: Eduardo Fernández.

Obra de Kepa Garraza. Foto: Eduardo Fernández.

Los lienzos de Kepa Garraza son una divertida puesta en escena del alter-ego de los artistas y su visión del mundo del arte. Son las imágenes de portada de revista y papel couché las que conforman una visión del artista que sabemos no se corresponde demasiado con la realidad. Con todo a mí me gusta imaginarme así también en los circuitos del arte. Divertida auto-ficción.

Abrasis, de Maya Watanabe. Foto: E. Fernández.

Abrasis, de Maya Watanabe. Foto: E. Fernández.

Maya Watanabe hace botón derecho y “abrir como” en una carpeta sin identificar que no veíamos desde hace mucho tiempo en el escritorio. Abrasis es un montaje de vídeo con fragmentos sonoros de grandes maestros como Chris Marker o Tarkovsky, mientras unos personajes parecen atrapados en una vanguardia olvidada de finales de los 90.

Termino con Iñaki Gracenea, el segundo premio, que es puro Heavy Metal. Creo que para hablar de esta pieza en condiciones tendría que sacar una guitarra eléctrica. Es como esos amigos que leyeron a Foucault, se les va la cabeza y se pasan el día hablando de “poder” e “institución”. La instalación con mapas de cárceles viene acompañada de recreaciones en metal de armas fabricadas en la cárcel con elementos muy rudimentarios. Esta pieza hace que tenga ganas de tatuarme en la espalda la frase de Dostoievski: “Una sociedad se juzga por sus presos”. ¿O era de Camus? Da igual, ya sabéis a donde quiero llegar. Es un arriesgado segundo premio y me gusta.

No os perdáis a todos los demás artistas que me dejo. Hay piezas muy bien resueltas y es una exposición que exige varias visitas. Por cierto, sigo sin recordar si escogí el grito de Munch o al hombre de Tian´anmen, pero hacer una crítica del Mac me hace sentir delante de un tanque.

Iñaki Gracenea, 2ª premio en la XIII Mostra Internacional Gas Natural Fenosa

Iñaki Gracenea, 2ª premio en la XIII Mostra Internacional Gas Natural Fenosa. Foto: Eduardo Fernández

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